miércoles, 2 de julio de 2008

Giani Love


EXTRAÑA SERENATA

Cruzando las avenidas inundadas de bullicio, surcan mis tenues pensamientos aniquilamientos vespertinos durante la tragedia paranormal, llamada herejía platónica. Quisiera encender un accidentado camino inusitado cada mañana, pero vuelvo al tedio, a esa malformación de mi memoria, aun me quiere abandonar, ando en recuerdos, en caminos desconsolados, solo arrebatarle al viento un retazo de existencia, quizá amanezca pronto no lo se bien, pero estaré sentado, talvez boca abajo respirando gradualmente una que otra circunstancia pueblerina me asalte, los niños juegan por las veredas, y las casas de adobe parecen cortinas señoriales, de algún rito sagrado profanado en primavera. Dentro en mi interior crece apresuradamente una idea plantear una extraña dosis de poesía; creo que la llamaré: pequeña reseña de un tormento que crece cada día contaminando mi memoria artificial a causa de una chica la cual nunca tuvo un nombre, la cual, quizá nunca existió.

INTERESARÍA
Aquella noche tenue
garúa fina
palidecente
te veo
te ví
unas gotas de sudor surcan la paranoia
apareces con tu velo
apariencia sempiterna
un vaso de aguardiente por mis ojos
la ausencia me complace
me impregno de tu aroma para siempre

No todas las noches, el sol acaba de aparecer. Se me han pegado unas extrañas frases en la mente: yo quiero bañarme en mares de radio, con nubes de estroncio, cobalto y plutonio. Pero yo solo quiero cantarte una canción.

DECIRTE
Que la niebla ha maltratado mis pulmones
que eres la promesa de un sueño muy profundo
quiero tocar tus manos
cada noche cuando el frío
congele tu sonrisa
quiero soñar contigo a cada instante
romperme la sangre
rasgarme la memoria
coger tu hombro derecho
besarte con pasión
quemarme las entrañas
ver tu rostro
tatuado en mi cintura descubierta
sentir que mi pecho respira tu silueta
amanecer tendido para ti
con un vociferante aviso en la frente
nunca olvidar tu acento
ni tus ojos de princesa aun despierta.

Una vez quise ser aviador, pero me estrellé a cada rato con mi sombra. Las canciones de protesta lunática inmaterial, hacen suponer que cabalgamos dormidos cuando yace la penumbra sustancial de un eco, y corremos a prisa destruyendo esa cosa etérea llamada amor, que será, pero cada que pienso en ti vuelvo a sentir que puedo cantarte una canción nueva cada día.


EL CHICO QUE NUNCA MATARA UNA ESTRELLA
Por que no puedo bajar una estrella para ti
escribo desatinado
imperfecto
me enternezco
no puedo robarle una estrella al cielo para ti
pero puedo mirarte cada día
darle bienvenidas a tu aroma
doblar tu camiseta acurrucada
darte una flor con mis labios
mirarte de reojo cada noche
con sed
de frío.
apágame la luna.
no puedo cambiar el eje de la tierra
pero quiero besar tu silueta con desgarrado frenesí
puedo ahogarme con mi eco
pero nunca puedo
dejar de pensar en ti
quizá no pueda hacer muchas cosas
pero quiero decirte
que de aquí no saldrás a prisa
terminaras odiando mi pasión desamparada
hasta quemarte con el sol.


Hasta aquí he llegado no se como, podré ver tu rostro, se que reirás, yo me volveré pequeño, haré un tatuaje de heridas en mi mano izquierda, vendrás a curarme la garganta, gritare tu silencio cuando el velo suspicaz, de las tormentas me recuerden, que la sombra ajena me transporta, hacia tu vida cargado de ganas de robarte cada día una mueca transfigurada con tu nombre.

extraño invierno del 2007