lunes, 17 de noviembre de 2008

R Pisstol En El Corazón De Las Tinieblas

Odio las muestras de pintura. Odio los recitales de poesía. Odio las presentaciones de libros. Hoy para superar estos odios me he nublado y acariciado las neuronas con un par de nembutales. Te inyectan un pedazo de paciencia cada una de estas pastillitas de colores. Así que ahí vamos o mejor ahí estamos en medio de la sala. Hay pinturas por todos lados. Yo de estas cosas no sé pero para entender trato de coger todos los vasos de vino que puedo, sin hacer mucho roche.
¿Qué jodidamente quieren decir los que saben de pintura cuando dicen cosas como simbolismo sinestésico?
Veamos. El primer cuadro se llama Desconfiguración. No se ve nada bien. Una niña colgada de un árbol. Al parecer antes de colgarse se ha cortado las muñecas. En todo caso la sangre se ve demasiado puesta sobre un precioso vestido rosa. En la soga no hay huellas de sangre y el nudo se ve demasiado grueso para estar hecho por unas manos tan pequeñas. Las manos se ven muy finas, eso es lo que digo. Entonces puede ser que ella misma no se haya colgado. El árbol es demasiado bajo y la chica demasiado alta. La perspectiva no funciona. Nota: Cero Cinco.
Sigamos. El segundo cuadro se llama Control. Lo han llamado Control con el mismo tino con que a un buho le pondrían Nerón. Nerón es…, eh, Control es un cuadro terrible. Ahora hay dos niñas ahorcadas. Una en cada costado de un árbol parecido al árbol del primer cuadro. Me parece el mismo árbol, eso es lo que digo. Por lo que se ve las dos niñas están desnudas pero esto no se puede asegurar completamente porque no se les ve la entrepierna. El cuadro empieza o termina justo en el ombligo de la niña de la derecha y un poquito más abajo del ombligo de la niña de la izquierda. El fondo sigue siendo el mismo. Un paisaje tan denso y oscuro que no se puede ver ni adivinar absolutamente nada. La perspectiva esta vez funciona un poquito mejor. O casi nada. Nota: Cero Siete.
Tercero. El cuadro se llama así, Tercero. Ahora hay tres mujeres jóvenes ahorcadas así que pienso que talvez no sea correcto, el nombre que aparece escrito. Por error u omisión ¿no será Terceto? En todo caso ¿qué significa terceto? El árbol se ve desde arriba y al parecer las tres mujeres están girando alrededor. Muertas pero así de contentas. Esta visión me recuerda una vieja canción de la cual sólo me acuerdo el título: Todos Los Ahorcados Mueren Empalmados. Ahora los colores en la penumbra son mucho más bonitos. Felices. Casi como un siniestro tiovivo visto desde arriba.
En este caso la perspectiva no importa. Nota: Once.

Me repito once. Que coincidencia. Once vasos al tercer cuadro. Ahora las pastillas me cogen a mí. La exposición se llama En El Corazón De Las Tinieblas. Ahora al parecer yo estoy haciendo un cuadro. Suprematista. Al menos así es como las cosas se ven cuando las pastillas le toman a uno por asalto.

Cuando despierto estoy sentado en la puerta de la Capilla de San Bernardo. Estoy yo y un poco más allá está también Cecilia junto a un montón de gente que no conozco, pero yo estoy solo. Cecilia es la chica de las pinturas. Cecilia es amiga de Jennifer. Me levanto, me acerco y le digo: Cecilia. Ella me mira y sonríe. Enseguida no sé qué decirle y como no sé qué decirle me callo y no le digo nada más.
No ha pasado ni una hora desde el onceavo vaso. Pero igual yo no sé dónde he estado. O lo que he hecho. O lo que he dicho. Ni siquiera lo que he pensado.
Mala onda, mala onda. Eso es lo que me digo mientras camino. Mis pasos se ponen lentos y pesados como los de un astronauta que utiliza zapatos de plomo para contrarrestar la falta de gravedad procurando mantener el equilibrio.
Me tardo demasiado hasta los Cine Planet. En última función están dando la quinta de Harry Potter en tres salas. Peloteros en solamente una. Gracias a Dios. Y Dios sabe porqué de golpe no tengo ganas de ver al jodido Harry Potter así que apenas aparece su cara en la pantalla me voy haciendo, sin querer, todo el ruido que puedo con la butaca. No hay casi nadie así que nadie protesta ni dice silencio ni dice mierda ni dice nada. Me cambio de sala para ver la jodida Peloteros que jodidas gracias a no sé quién recién empieza. Me la trago entera. Y no es que no quiera contar algunos pasajes aquí, pero lo único cierto y lo único claro es que como a la mitad de la historia me masturbé mirando a no sé quién. Ah sí, Karen Dejo. Después de correrme me quedé dormido. Es lo que recuerdo.
A mí Karen Dejo no es que me guste mucho, es sólo que estaba solo y Karen Dejo estaba en la playa, espléndida y muy peruana ocupando la mitad de la pantalla y yo necesitaba tranquilizarme de algún modo. Fue un polvo ultrarápido, automático. Es la verdad. Después me sentí muy mal. Como se siente un soldado en su primera salida, como obligado, como si me hubiera tirado una puta tras un millón de años sirviendo en un ejército de cobardes.
Cuando prendieron las luces me subí el cierre de la bragueta sin que nadie me viera; me limpié la mano en el cuero de la butaca de a lado y salí.
Fin de las vacaciones.

8 comentarios:

chano dijo...

se nota q estas en las tinieblas Pisstol, cuidado q ahorita te caes, sino o has hecho aun

pisstol dijo...

Imagino que despúes de la RP solo existen las tinieblas. Pero no sè, este sábado me iré a Arequipa a ver a los Aeropajitas, talvez me quede.

El muy Pelotero dijo...

se va se va, se va Pisstol para olvidar, se va Rodi para no amar, y que piChanguee mucho!

Bla dijo...

Si la pintura empieza o termina en el ombligo de una de las niñas....Cómo sabes que era alta??.....(pastillas, pastillas).

andrea dijo...

jajajajaja me he cagado de risa viendo a ese gil sufrir... por favor queremos LITERATURA no tu diario

Anónimo dijo...

el pisstol emo y andrea insensible hasta los huesos cagandose de risa del emo.

un cambio nomas. jaja

Sucia dijo...

Ossseaa...Nota: cero cuatro (-). tristes Undergrounds

Ocemar dijo...

ya ya rodi tanta huevada desde la cactus. putas hay como piedras. como andrea dice... queremos literatura.
oy como es del librito.