jueves, 21 de febrero de 2008

Lena

Intoxicada

“Mátame -J- mátame “.
Al anochecer volví a pedírselo, le canté una canción de Rafo, lo miré con ese odio hermoso, el mismo que él distrajo en los labios y entre mis líneas cortadas, lo deseé una vez más, se dio cuenta y quiso quererme a mil por hora, pensé que así el aire sería menos denso, así el romance sería menos denso, así mi tristeza sería menos densa…

Sin embargo todo estaba empezando a molestarme, era una picazón insoportable, esa nostalgia de no-sé-qué, esa confusión de palabras, ese gran espejo en mi habitación, esa depresión auto-inducida, esa peli francesa, esa alergia al níquel, esa ropa interior de encajes, ese amor de mi vida a mi costado…todo era parte de una hipocondría adolescente, parte de lo pringada que puedo despertar en febrero.

Otra vez se queda en mi cama, siempre al lado derecho, le doy la espalda y me distraigo en el espantoso espejo, en las distorsiones que me creo cuando escucho su disco, él quiere enredarse en mis encajes, pero no se lo permito, pienso en todos aquellos, en extraños, en marcianos, en guitarristas, en mis padres, en poetas, en mensajes, en silencio.

–Debería querer matarme, por lo que sea, debería desear hacerlo-

Al día siguiente, volví a decírselo, eran las 4.55 a.m. Y cuando él está cerca el insomnio se me cuelga, cuando él está tan cerca quisiera que se muera, y a veces, solo que quiera matarme.

Es que soy la novia que nadie quisiera, y él lo sabe, y no lo quisiera.

Pues soy alérgica, soy alergia.

(Y es contigo que me intoxico)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sigue la lluvia, en febrero. Intoxic Little Sister.