miércoles, 4 de julio de 2007

LENA



MALDITA


Me permití amamantar a la atrocidad,
la incorporé en mis entrañas más baratas,
todo, para estar maldita,
la perfidia me cruza haciendo arcadas,
y es que al sexo le gusto ebria,
me tiene atada, envenenada,
con sus espasmos, con su decadencia enamorada

La hembra esta, me condena con su esperma,
con mi chucha de ninfúla menguada
me pega en las nalgas,
tres, cuatro palmadas
y huye con el insomnio que se cuelga de mis ojos

El remedio en polvo me comió los nervios,
la mentira esbelta se pego entre mis tetas,
y se hizo mierda, espléndida,
y me hizo carroña que comer, austera

El espejo me lo advirtió
todo lo que toque se haría hollín
y el remedio no fue bueno…

Nunca debí dormir.

1 comentario:

juan dijo...

Nunca debiste dormir.Sì.